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Carga y descarga de mercancías peligrosas

El medio más utilizado para transportar todo tipo de mercancías peligrosas es el transporte por carretera, por ello no es de extrañar que todos los conductores deban estar formados específicamente en ADR (Acuerdo europeo sobre transporte internacional de mercancías peligrosas por carretera), de forma que puedan demostrar la misma mediante el correspondiente certificado. El Real Decreto 97/2014, de 14 de febrero, regula las operaciones de transporte de mercancías peligrosas por carretera en territorio español.

Aunque se tiende a considerar que el riesgo en el transporte de mercancías peligrosas se centra en su recorrido y culmina con la llegada a su destino, en realidad la parte más delicada y de mayor riesgo está en las operaciones de carga y descarga de mercancías peligrosas. La normativa relativa a las operaciones de carga y descarga están contenidas en el Capítulo 7 del ADR, “Disposiciones relativas a las condiciones de transporte, la carga, la descarga y la manipulación”, así como en el Capítulo 6 del Real Decreto 97/2014.

Normas generales de carga y descarga de mercancías peligrosas

  1. El cargador será responsable de cargar la mercancía debidamente señalizada, marcada y etiquetada cumpliendo todos los requisitos exigidos en el ADR.
  2. Por cada cargamento, el cargador deberá comprobar el cumplimiento reglamentario de los epígrafes aplicables en cada caso de la relación de comprobaciones para carga de mercancías peligrosas que figura en el anexo 2 del Real Decreto 97/2014. El cargador no podrá iniciar la carga de un vehículo si no cumple con los requisitos reglamentarios de los epígrafes incluidos en los apartados: “documentación”, “estado del equipamiento del vehículo” y “comprobaciones previas a la carga”. El descargador deberá igualmente comprobar los aspectos que afecten a la seguridad en las operaciones.
  3. Todo el personal que se encargue de las operaciones de carga y descarga deberá conocer:
    • Las características de peligrosidad de la mercancía.
    • El funcionamiento de las instalaciones.
    • Los sistemas de seguridad y contra incendios, debiendo estar cualificado para su uso.
    • Los equipos de protección personal requeridos en la instalación y su utilización.
  4. La unidad de transporte deberá estar inmovilizada durante la carga y descarga.
  5. Las operaciones de carga y descarga corresponderán al expedidor y al destinatario respectivamente. Corresponderá al transportista en los siguientes casos:
    • Descarga de combustibles para usos domésticos: calentamiento de agua sanitaria, calefacción y cocinas.
    • Repostajes de combustibles efectuados directamente a algún tipo de maquinaria.
  6. Se impedirá la descarga de mercancías peligrosas contenidas en bultos directamente desde estos al recipiente final. Solo se podrá efectuar esta operación si previamente han sido descargados los bultos del vehículo.
  7. Después de la carga o descarga, el cargador-descargador realizará una inspección visual para detectar posibles anomalías: vertidos no percibidos anteriormente, mangueras conectadas, defectos en la estiba de bultos, etc. En caso de vertidos, deberá proceder a su limpieza.
  8. No se permitirá la salida del vehículo si no se han realizado los controles de comprobaciones para la carga/descarga de mercancías peligrosas, que figura en el anexo 2 del Real Decreto 97/2014, incluidos en el apartado “controles después de la carga/descarga”.

Ventajas del transporte marítimo de corta distancia

El transporte marítimo de corta distancia (TMCD) es, por motivos económicos y ambientales, una alternativa lógica para absorber parte de la demanda de transporte interno en la Unión Europea. La sobrecarga de las carreteras europeas y la reducción de costes económicos y de tiempo hablan en favor del transporte marítimo de corta distancia.

Según la normativa de la Unión Europea y la legislación española, el transporte marítimo de corta distancia es el «movimiento de mercancías y pasajeros por mar entre puertos situados en territorio de la Unión Europea o entre esos puertos y puertos situados en países no europeos con una línea de costa en los mares que rodean Europa». Por lo tanto se aplica también al transporte marítimo entre estados miembros de la Unión Europea y Noruega, Islandia y otros países ribereños del mar Báltico, Egeo, Mediterráneo, Negro y del Norte. Incluye, asimismo, los transportes entre puertos españoles, peninsulares y extrapeninsulares.

Ventajas del transporte marítimo de corta distancia

Transporte respetuoso con el medio ambiente

El TMCD es menos contaminante que los modos de transporte terrestre (carretera y ferrocarril), presenta un menor consumo energético y tiene una menor emisión de contaminantes a la atmósfera. El consumo de combustible por tonelada-km puede reducirse hasta seis veces utilizando el transporte marítimo de corta distancia en lugar de la carretera. En cuanto a las emisiones de CO2 las del transporte marítimo de corta distancia son también cinco veces menores que las de la carretera.

En el simulador de la ruta Barcelona-Roma que aparece más abajo se ve claramente:

  • Emisiones CO2 transporte solo por carretera: 3.001 kg.
  • Emisiones CO2 transporte marítimo de corta distancia: 385 kg.

Descongestión de las carreteras

Actualmente, la carretera es con mucho el modo más utilizado en el transporte de mercancías, llegando en algunos puntos a estar totalmente congestionada debido a la gran afluencia de tráfico no solo de camiones, sino también de autobuses o turismos. La congestión, unida a la contaminación, provoca cortes en algunas vías y la restricción de paso durante ciertos periodos para el transporte de mercancías. Por ello, el transporte marítimo de corta distancia se configura como una opción para descongestionar las carreteras, así como para ganar eficiencia en el transporte.

Reducción de costes y tiempo

El transporte por carretera se está encareciendo cada vez más debido a los costes del combustible o de los peajes, las restricciones al tráfico y las normativas sobre conducción y descanso. En este sentido, el transporte marítimo de corta distancia ayuda a que una parte del recorrido del traslado de la mercancía se haga por mar con algunas ventajas como el descanso del conductor y el ahorro en los peajes y en combustible.

En cuanto al tiempo, el transporte marítimo, en la modalidad de corta distancia, se configura en rutas rápidas y eficientes de cara al comercio exterior. Para explicarlo gráficamente recurrimos al simulador de rutas de la Asociación Española de Promoción TMCD. Para transportar 18 toneladas en una ruta de Barcelona a Roma:

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Solo transporte por carretera:

  • Coste total: 1.288€
  • Tiempo total: 44,4 horas.

Transporte marítimo de corta distancia:

  • Coste total: 932€
  • Tiempo total: 22,3 horas.

Lógicamente, este tipo de transporte no se puede ver con una visión unimodal, sino que tiene que verse como una visión integrada. Es muy importante la colaboración y cooperación entre las dos modalidades de transporte por mar y carretera para así ganar en competitividad.

Exportar a Marruecos, principal mercado africano de España

Marruecos es un mercado en auge, con un crecimiento continuado y sostenido. Gracias a las recientes reformas, Marruecos ha mejorado su competitividad global, mejorando su posición económica, el nivel de vida de su población y la inversión extranjera. Por eso y por su cercanía física es el destino favorito de las empresas españolas, tanto de las grandes como de las pymes. Marruecos se ha afianzado como el principal mercado de destino de las exportaciones españolas a África, con un 2,38%. Es el décimo destino de nuestras ventas al exterior, y el tercero fuera de la UE, solo por detrás de Estados Unidos y Yemen.

Desde la entrada en vigor del Acuerdo de Asociación UE-Marruecos se ha visto un aumento constante en el número de empresas españolas que se deciden a exportar al país, gracias a la eliminación gradual de los aranceles que gravan la importación de los bienes industriales y ampliando el acceso a los mercados agrícolas. Recientemente, se ha aprobado, por primera vez, la exportación de huevo en cáscara a Marruecos, un hecho que nos indica que cada vez existen más oportunidades para comercializar con el país marroquí.

El país magrebí, además, se beneficia de los fondos europeos destinados a países vecinos lo cual supone una gran oportunidad de negocio, no solo por su cercanía geográfica, sino también por la complementariedad de sus sectores productivos y la dependencia que tiene de los productos y tecnología europeos para desarrollarse.

Dada la proximidad geográfica, las empresas españolas están en mejor situación para ser competitivas frente a las necesidades que le presente el mercado magrebí. Unas necesidades en auge dado el crecimiento que está experimentando la clase media del país.

Marruecos se halla en un momento vital dadas sus continuadas reformas por mejorar la economía y convertirse en un actor político regional de suma importancia. Así, el país magrebí sigue trabajando en dar un enfoque particular y diferente a su actividad empresarial con el deseo de ser un referente y socio para Europa, en especial para el mercado español, así como modelo para la región y el continente africano.

Por todo ello, desde Sertrans queremos facilitar la exportación a Marruecos y ofrecemos servicio diarios en ambos sentidos entre España, Marruecos y Europa. Las empresas que contraten dicho servicio, podrán transportar sus mercancías a cualquier destino marroquí (Tánger, Tetuán, Casablanca, Rabat, etc…) con tiempos de tránsito de 72 horas desde la salida del domicilio del cliente hasta la llegada a las correspondientes terminales de Marruecos.

Contacte con nosotros si desea más información. Le asesoramos sin ningún tipo de compromiso.

Transporte frigorífico para alimentos perecederos

En el mundo globalizado en el que vivimos, estamos acostumbrados a consumir alimentos provenientes de otras partes del mundo, y gracias a ello nuestro mercado alimentario se ha abierto a productos que hace solo unas décadas eran totalmente desconocidos en nuestra sociedad.

Sin embargo, los consumidores raras veces somos conscientes de las distancias que esos alimentos tienen que recorrer para llegar a nuestra mesa. Esto hace que cada día adquiera mayor importancia la calidad del transporte frigorífico para alimentos, su reglamentación y su control para garantizar unas condiciones óptimas para su consumo final.

Empezaremos hablando del ATP, “Acuerdo sobre transportes internacionales de mercancías perecederas y sobre vehículos especiales utilizados en este transporte”. El objetivo de este acuerdo internacional, firmado en Ginebra en 1970, es garantizar al consumidor final que los alimentos lleguen en las condiciones higiénicas adecuadas, asegurando que los vehículos que realicen este transporte satisfagan las condiciones técnicas regidas por el propio acuerdo.

Los operadores que transporten mercancías perecederas deben utilizar vehículos isotermos, refrigerantes, frigoríficos o caloríficos, salvo que las temperaturas previsibles durante el transporte conviertan a esta obligación en no aplicable para el mantenimiento de las condiciones de unas temperaturas fijas que se establecen en función de cada producto listado en el ATP.

De este modo, los camiones que transporten mercancías perecederas tienen la obligación de identificarse mediante una placa ATP para identificar que el camión es isotérmico. Aunque existen muchos tipos de camiones isotérmicos, todos ellos comparten una característica: su baja capacidad de transmisión de calor que impide que las condiciones meteorológicas influyan en la temperatura interior.

Las temperaturas de las mercancías perecederas

El ATP establece un listado de las temperaturas a las que deben transportarse las diferentes mercancías clasificadas como perecederas, que apuntamos a continuación:

  • Cremas heladas -20 ºC.
  • Pescados, moluscos, crustáceos congelados o ultracongelados -18 ºC.
  • Productos ultracongelados -18 ºC.
  • Resto de productos congelados -12 ºC.
  • Mantequilla congelada -10 ºC.
  • Carne y preparados de carne (excepto despojos rojos) +7 ºC.
  • Mantequilla +6 ºC.
  • Leche industrial +6 ºC.
  • Productos de caza +4 ºC.
  • Leche en cisternas +4 ºC.
  • Productos lácteos refrigerados +4 ºC.
  • Aves y conejos +4 ºC.
  • Despojos rojos +3 ºC.

Un camión para cada producto

No todos los camiones pueden transportar todo tipo de mercancías ya que para cada alimento o gama de productos se necesitan unas temperaturas concretas. La norma define la siguiente tipología de vehículos de transporte:

  • Vehículo isotermo: su caja está construida con paredes aislantes, incluidas las puertas, el suelo y el techo, para limitar el intercambio de calor entre el interior y el exterior.
  • Vehículo refrigerado: vehículo isotermo que, gracias a una fuente de frío, permite reducir la temperatura del interior de la caja vacía y de mantenerla después para una temperatura exterior media de 30°C a -20°C como máximo, según la clase de vehículos refrigerados que se establecen.
  • Vehículo frigorífico: vehículo isotermo que incorpora un dispositivo de producción de frío, y permite, con una temperatura media exterior de 30°C, reducir la temperatura del interior de la caja vacía y de mantenerla entre 12 ºC y -20 ºC.
  • Vehículo calorífico: vehículo isotermo provisto de un dispositivo de producción de calor que permite elevar la temperatura en el interior de la caja vacía y mantenerla después durante doce horas, por lo menos, a un valor no inferior a 12°C.

Controles a vehículos

El control de la conformidad de los vehículos especiales destinados al transporte internacional de mercancías perecederas deberá hacerse, por parte de una entidad independiente y autorizada, antes de su puesta en servicio y, periódicamente, al menos cada seis años.

Cada vez que se cargue y descargue la mercancía han de hacerse los controles pertinentes de temperatura y mantener los registros.

Evolución del transporte aéreo, una historia de progreso

Hoy en día estamos tan acostumbrados a la agilidad y a la rapidez cuando utilizamos los servicios de transporte internacional de mercancías que parece que siempre hubiera sido así. Sin embargo, el transporte aéreo es una forma de transporte muy reciente. Tanto es así que sus orígenes se remontan a hace poco más de 250 años.

Fue en 1782 cuando llegó el globo aerostático, el precursor del avión tal y como lo conocemos hoy. Sus inventores fueron los hermanos Joseph y Jacques Montgolfier, hijos de un fabricante de papel que, mientras jugaban con bolsas de papel, descubrieron que si las invertían sobre el fuego, las bolsas subían hasta el techo. Esto les llevó a experimentar hasta que consiguieron que una bolsa se alzara 250 metros.

Fue tal el auge de los globos elevados por hidrógeno que se creó un globo de pasajeros y constituyó el único medio para surcar los cielos durante dos siglos más.historia-transporte-aereo2

Ya en el siglo XX, los hermanos Wright, conocidos mundialmente por ser pioneros en la historia de la aviación, consiguieron fabricar un avión que fue capaz de planear un corto vuelo impulsado con ayuda de una catapulta externa. No consiguió volar por sí solo, pero el impulso generado por la catapulta fue suficiente para probar el sistema de viraje y control del avión. De este modo, establecieron las bases para el vuelo de aparatos más pesados. Y fue Traian Vuia quien diseñó, construyó y logró hacer volar el primer avión autopropulsado más pesado que el aire. De aquí en adelante la evolución de las aeronaves fue extremadamente lenta.

 

Solo a partir de la Primera Guerra Mundial surgieron los aviones propulsados por hélice. Su desarrollo llegó de la mano de la Segunda Guerra Mundial cuando los propulsores de los aviones se hicieron más grandes y eficientes.

Pero no fue hasta la segunda mitad del siglo pasado cuando despegó por completo el desarrollo de las aeronaves; la industria consiguió fabricar aviones tan rápidos como la velocidad del sonido, caso de los famosos Concorde y Boeing 747.

Este repaso tan somero de la historia del transporte aéreo representa el progreso tecnológico que ha experimentado la sociedad, sobre todo en beneficio del transporte de mercancías y pasajeros. Si no hubiera sido por todos estos avances, hoy no nos sería posible cruzar de una punta a otra del globo terráqueo en tiempos tan reducidos.

Ventajas de los megacamiones en el transporte de mercancías

Los megacamiones ya son una realidad en España. Desde el pasado 24 de diciembre de 2015, la circulación de los megatrucks es legal gracias a la Orden PRE/2788/2015. Con esta normativa se incluyen a los conjuntos de vehículos de hasta 25,25 metros de longitud y 60 toneladas de masa máxima autorizada.

Ventajas de los megacamiones en el transporte de mercancías

Ahorro de costes, mayor eficiencia y menor contaminación: son las tres ventajas que argumentan los promotores de los megacamiones.

Uno de los aspectos más ventajosos para el sector del transporte es la reducción de los costes entre un 15% y un 50%. Según la patronal de empresas cargadoras AECOC, la medida supondrá una reducción de los costes en 3.800 millones de euros al año.

Además, y esto sería una ventaja ampliable a toda la sociedad, la Comisión Europea ha demostrado que no solo reducen los costes, sino que también implican un disminución de las emisiones de CO2 en más de 305.000 toneladas anuales e incrementan el ahorro energético. Una mejora que nos acercaría a cumplir los objetivos del Protocolo de Kyoto, asunto descuidado por España desde la irrupción de la crisis del 2008.

Los expertos también han considerado que los megacamiones contribuirán a descongestionar las carreteras, ya que dos vehículos de 25,25 metros pueden transportar una carga que precisaría del uso de tres camiones de 16,5 metros.

La seguridad vial es otra de las ventajas que cabria añadir, según explica el profesor y experto en logística de Universidad Internacional de La Rioja en una entrevista para eleconomista.es. A pesar de que en un primer momento pueda parecer que se introduce un nuevo peligro en las carreteras al tratarse de camiones más largos, más altos y más pesados, le profesor explica que en Europa estos vehículos no han supuesto una implicación negativa en la circulación. Más bien al contrario, ya que al reducirse el número de vehículos en la carretera, “se produce una reducción correlativa de la exposición al riesgo y, por tanto, se mejora la seguridad vial”.

Por todo ello, los megacamiones se han convertido en un instrumento clave para mejorar la competitividad de las empresas de transporte, para reducir camiones de las carreteras y para ahorrar en costes logísticos.