Pales

Antes de que aparecieran los primeros palés, el transporte de mercancías se llevaba a cabo con sistemas manuales y muy rudimentarios, tales como barriles o cajas.

Sin embargo, a partir de la década de 1910 muchas empresas empezaron a probar otros métodos que favorecían la colocación de cargas. Uno de ellos fue la carretilla elevadora, precursora de lo que más tarde se conocería como palés.

Pero ¿cómo y cuándo surgieron estos últimos? Lo vemos a continuación.

Origen del transporte de palés

Se podría decir que la primera reseña que tenemos sobre los palés hace referencia a las carretillas elevadoras que comentábamos antes, las cuales en 1920 se transformaron en patines de madera.

Estos eran algo más eficientes, pero no daban solución plena al problema de almacenaje que existía.

En 1925, se pudieron ver los primeros palés para el transporte de mercancías.

Con ello, se resolvieron los grandes inconvenientes que tenían las empresas en cuanto a almacenaje y, además, se consiguió un gran ahorro.

La tecnología continuó avanzando y, en los años 30, el palé se volvió un elemento imprescindible en la logística.

Tanto que, en 1938, se patentó una plataforma que hacía de complemento para el transporte de palés.

Más tarde, en la Segunda Guerra Mundial, la popularidad que alcanzaron estas herramientas fue indiscutible.

Se empezaron a usar para transportar grandes cantidades de mercancía militar, tanto en un bando como en otro.

Durante los años que duró la guerra, se inventaron varias patentes más, entre las que se incluye el palé de cuatro entradas, que es uno de los que solemos usar actualmente.

A España llegaron en los años 60 y desde entonces han ido evolucionando y adquiriendo mayor importancia en el transporte de mercancías.

El transporte de palés en la actualidad

Hoy en día los palés son plataformas horizontales de carga que se emplean en almacenamiento, distribución y transporte de mercancías.

Y, aunque la mayoría son de madera, también es posible encontrarlos de PVC, piedra, cartón, fibra prensada e incluso hierro.

Las medidas europeas estándar son de 1200 x 800 mm.

Entre las ventajas más apreciables destacan su versatilidad, la optimización de espacio y la minimización del riesgo de accidentes durante el transporte de la carga.

Como has podido comprobar, desde que surgieron, los palés han sido una excelente opción para gestionar el espacio de trabajo y facilitar la manipulación de la carga.

¡Estamos convencidos de que continuarán siéndolo durante muchos años más!

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