Nadie lo diría, pero seguimos estando en invierno y es muy probable que en las próximas semanas vuelva a llover. Ya sabemos aquello de que en abril lluvias mil. Pero en cualquier momento puedo llover y está muy bien tener conocimientos sobre cómo conducir un camión con lluvia.

Consecuencias de la lluvia en la conducción

Baja visibilidad

La reducción de la visibilidad es, din duda, uno de los efectos de la lluvia que más afecta a la conducción. Siempre depende mucho de la intensidad de la lluvia. Pero también hay otros factores que influyen como la falta de luz por las nubes y el agua que cae sobre la calzada y levantamos nosotros mismos y los demás vehículos.

Al verse reducida nuestra visibilidad, también se ve afectado nuestro horizonte; algo que contribuye a que nuestra vista se vaya cansando cada vez más. En este sentido, es aconsejable evitar conducir detrás de vehículos grandes como otros camiones o autobuses porque, al tener los neumáticos más grandes, salpican una gran cantidad de agua hacia atrás que nos puede quitar todavía más visibilidad.

Para los camioneros y los profesionales de la conducción es imprescindible revisar de forma periódica el estado del parabrisas y de elementos de éste como las escobillas; ya que si no están en buen estado de mantenimiento puede contribuir a que nuestra visibilidad se reduzca todavía más. La revisión correcta de las luces es también fundamental con la misma finalidad.

Estabilidad y agarre

El agarre de los neumáticos se reduce con la lluvia. Es por ello que debemos extremar la precaución porque, a pesar de que estén en perfectas condiciones, que lo tienen que estar, si hay una gran cantidad de agua en el suelo por una lluvia muy intensa se puede dar lo que se conoce “aquaplaning”, y consecuentemente, llegar a perder el control del vehículo.

El estado en el que se encuentra la carretera también es fundamental. Si ésta tiene muchos residuos es posible que se forme barro que haga que pueda hacer que perdamos el control de nuestro camión.

Para evitar el agarre hay una serie de consejos que podemos seguir para mejorar el agarre:

  • Moderar la velocidad y movimientos bruscos y cambios de sentido.
  • Aumentar la distancia de seguridad con el vehículo de delante porque nuestra distancia de frenado se ve afectada por el pavimento mojado.
  • No cruzar aguas corrientes si no conocemos la profundidad porque podemos mojar el motor y calarlo o, lo que es peor, ser arrastrado por la corriente.

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