El transporte de alimentos y la cadena de frío

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Para que los alimentos lleguen a las tiendas distribuidoras en óptimas condiciones para su consumo es fundamental mantener la cadena de frío en su transporte. Los alimentos perecederos como frutas, verduras, carnes y pescados, así como los productos congelados, necesitan mantenerse a una temperatura controlada de refrigeración o congelación. Si no se mantuvieran estas condiciones térmicas, se podrían producir pudriciones, maduraciones incontroladas o la aparición de microrganismos que podrían poner en peligro la salud pública.

¿Cómo garantizar la cadena de frío durante el transporte de los alimentos? ¿Cómo debemos actuar? ¿Cuáles son nuestras responsabilidades?

¿Cómo mantener la cadena de frío en el transporte?

La cadena de frío es la organización compuesta por cada uno de los pasos que constituyen el proceso de refrigeración o congelación necesario para que los alimentos perecederos o congelados lleguen de forma segura al consumidor. Es decir, todos los elementos y actividades necesarias para garantizar la calidad y seguridad de un alimento, desde su origen hasta su consumo.

Un aspecto fundamental es que se trata de mantener la temperatura, no de enfriar. El objetivo es preservar las condiciones del servicio desde el momento de la recogida hasta el punto de entrega final. Por ello, se debe asegurar la cadena de frío desde el momento de la recogida de la mercancía en las instalaciones del productor hasta la entrega final.

Por lo tanto, durante todo el transporte de los alimentos, necesitaremos camiones y furgonetas que se ajusten a las temperaturas de los productos. Según el ATP, “Acuerdo sobre transportes internacionales de mercancías perecederas y sobre vehículos especiales utilizados en este transporte”, estos vehículos deberán ajustarse a la refrigeración que necesita cada tipología de alimentos y establece un listado de las temperaturas a las que deben transportarse las diferentes mercancías clasificadas como perecederas.

Además de los vehículos, las instalaciones también deben estar a la temperatura que requiere el producto: zonas para producto congelado, zona para producto refrigerado, zona para producto que no deba superar los 25 grados centígrados.

Operaciones de carga y descarga para mantener la cadena de frío

Las operaciones de carga y descarga deberán realizarse lo más rápido posible, evitando el cambio de temperatura de los alimentos. De hecho, será responsabilidad del personal que realice la carga y descarga que estas operaciones se lleven a cabo sin alterar las condiciones de conservación de los productos.

Las puertas de los camiones no deberán abrirse hasta el momento inmediato de la carga o descarga. En el caso de que el vehículo transporte mercancía para más de un distribuidor, tras cada descarga se cerrarán inmediatamente las puertas y se conectará de nuevo el equipo de frío.

Está permitido el transporte simultáneo de distintos tipos de alimentos refrigerados, con la condición que las temperaturas de transporte de cada uno sean compatibles y que no puedan ser objeto de alteraciones producidas entre ellos, tales como olores, polvo y contaminaciones orgánicas o minerales.

¿Quieres transportar mercancía perecedera? En Sertrans podemos ayudarte. Disponemos de una flota de vehículos adaptados a las necesidades de mercancías que requieran de un temperatura controlada. Desde -30º a +30º, realizamos envíos a cualquier destino bajo cualquier modalidad.

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