Las nuevas tecnologías avanzan a un ritmo vertiginoso, también en el sector automovilístico y ya existe la posibilidad real de que los camiones no precisen de un conductor para circular en carretera. Se han desarrollado diversas pruebas piloto, en su mayoría en Estados Unidos, aunque se ha evidenciado que este tipo de tecnología necesita mejoras y más avances antes de que sea una opción 100% fiable. Existen diferentes obstáculos, tanto técnicos como legales, que deben solventarse.

 

¿Cómo funciona un vehículo autónomo?

 

Un vehículo autónomo o sin conductor tiene una visión de 360 grados, algo que supera con creces a la de un conductor humano. ¿Cómo se consigue?

 

  • Multitud de espejos y cámaras.
  • Radares.
  • Sensores de detección.

 

La parte más importante es la de la cámara que se sitúa al frente del vehículo y que emula la visión del conductor, desde allí se centralizan los datos que se van obteniendo durante la conducción. Asimismo, los radares le permiten ubicarse y seguir un itinerario; además, los sensores le ayudan a saber cuando frenará el vehículo de delante o si se acerca a algún elemento no previsto dentro de la calzada

 

Pruebas piloto de vehículos autónomos

 

 

  • La cadena de supermercados estadounidense Kroger reparte los pedidos a domicilio en coches sin conductor que ha desarrollado la empresa Nuro. De momento está funcionando en la localidad de Fry’s Food Stores de Scottsdale, en Arizona.
  • Waymo, una compañía de vehículos sin conductor participada por Google, ha puesto en circulación un camión autónomo en Atlanta.
  • Uber, la empresa privada de transporte de pasajeros ha estado operando con camiones sin conductor desde el mes de noviembre del año pasado en Arizona a través de su filial Advanced Technologies Group. Aunque este verano han anunciado que abandonan el proyecto de los camiones de carga y se centrarán en los vehículos.

 

En estos dos últimos casos hablamos de camiones de transporte de mercancías que se encargan de realizar los trayectos más tediosos y largos de la ruta. De momento, la realizan con la supervisión de un conductor listo para intervenir en el caso de que fuera necesario. Tras esta parte del viaje, el vehículo de carga se acopla a una cabina de camión que conducirá un chófer en el tramo final del trayecto.

 

De momento se ha registrado un único accidente con este tipo de vehículos, aunque muy grave. Un vehículo de UBER atropelló mortalmente a una mujer que se cruzó en su trayectoria y la conductora que supervisaba la prueba no tuvo tiempo a reaccionar.

 

Los expertos aseguran que todavía es pronto para que el uso de esta tecnología esté desarrollado al completo, así que habrá que esperar antes de que los camiones sin conductor sean una realidad al 100%.

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